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IV ENCUENTRO INTERNACIONAL DE INCLUSIÓN EDUCATIVA

 

 

 

PALABRAS DE BIENVENIDA

ENCUENTRO INTERNACIONAL-

Prof. José J. Chade- Fundación Bologna Mendoza

 

Con profunda satisfacción  doy la bienvenida al  IV Encuentro Internacional de Inclusión Educativa y Social y, Primer Encuentro Latinoamericano: “La Escuela Inclusiva en el Sistema Educativo”

Agradecemos la presencia del

·        Sr. Secretario de Gestión Educativa del Ministerio de Educación y Deportes de la Nación Prof. Max Gulmanelli

·        Sr. Director General de Escuelas de la Provincia de Mendoza Lic. Jaime Correas

·        A todas las autoridades presentes

·        A los colegas invitados extranjeros: de Italia, EEUU, El Salvador, Chile y a todos los invitados argentinos

 

Un Congreso dedicado a la inclusión educativa y social, debe ser, antes que nada, un intercambio sobre la evolución del sentir y del saber.

Y cuando un Congreso tiene como su mayor responsabilidad la palabra, …su significado, su responsabilidad crece y su meta debe ser  contribuir a lograr la inclusión del hombre en un contexto mundial más humano. Los impresionantes avances de las ciencias y la tecnología en estos escenarios mundiales complejos ,

deben hacernos reflexionar con profundidad que no hay Ciencia sin conciencia, en estos tiempos en los que se viven  páginas decisivas de la historia de la humanidad.

Un Congreso debe ser, un denominador común de conocimientos y sentimientos, una ampliación de saberes, una revalorización constante del hombre, consolidando ciencia, educación y cultura, procurando humanizar la tecnología y encontrar el “saber cómo”, más alto del bien común y de la armonía de los pueblos.

Un Congreso es un acontecimiento de mucha responsabilidad y envergadura, toda vez que los problemas de nuestra área aumentan y se agravan, con realidades, a veces, alarmantes que no piden, sino exigen medidas y soluciones urgentes.

La creciente diversidad de la sociedad actual y su progresiva complejidad demanda un análisis y reflexión sobre el papel de la institución escolar y el de la educación en este nuevo contexto.

 

La sociedad, da muestras de la imperante necesidad de replantear valores, principios, saberes y perfiles sociales que permitan una recomposición del tejido social existente.

 

Desde esta perspectiva, la tarea educativa no puede recaer únicamente en la escuela, pensarlo de esta forma es responsabilizarla de una labor que escapa a sus posibilidades, porque la educación nos incumbe a todos…

 

La educación representa la principal vía para una efectiva transformación social; pero vale enfatizar, que no hablamos de la educación tradicional, basada en una acumulación de saberes, sino más bien, de aquella, que permita a cada niño, joven, y adulto , esto es,…a la sociedad en su conjunto, formar a  cada ciudadano como un  conocedor de las disciplinas, pero que, al mismo tiempo, le sirva para tener un actuar responsable consigo mismo y con la sociedad.

 

La educación inclusiva necesita de una didáctica de calidad que comprenda la pluralidad de las necesidades, abierta a las diversas exigencias formativas de todos los alumnos, en la cual la diversidad se viva como estímulo común, como riqueza, como un analizador de la situación escolar y social.

Al interno del contexto escolar el primer paso que tenemos que cumplir es el reconocimiento de las distintas originalidades de los alumnos con el fin de elaborar eficaces,… funcionales estrategias e métodos de aprendizaje.

Asumir las diferencias  como grupos histórico culturales incluyéndolos al interno de la escuela, significa valorizar procesos de descentramiento respecto a las lógicas formativas homogeneizadoras, pudiendo en este modo repensar los tiempos, los espacios, las modalidades organizativas, readaptando los recorridos curriculares a la luz de las diferentes necesidades educativas de los alumnos, con el objeto de garantizar una igualdad de oportunidades formativas que se realizan en las prácticas de diferenciación, individualización y personalización educativo-didáctica.

 

Resulta indispensable un planteo profundo de la inclusión educativa y social. Es primordial seguir las indicaciones del Índice para la inclusión, donde además de las prácticas y las culturas inclusivas es indispensable tener una política de estado que contemple y que respete las realidades y las necesidades regionales, sobre las bases de los recursos existentes.

 

Luego, es necesario mantener una formación cada vez más sólida de todos los profesionales que trabajan en la educación y para que se logre establecer una definitiva y permanente relación entre ellos, para que cada uno sepa definir su rol y conozca los roles y las funciones de los demás. Ese es el único camino para que el concepto de educación inclusiva no pase a ser un simple rótulo más.

 

La Educación Inclusiva, entonces, aparece como la posibilidad de construcción de una sociedad en la que se reconozcan y participen todos los ciudadanos, eliminando todo tipo de exclusiones sociales, económicas y culturales.

 La educación debe ser el hilo conductor que oriente los esfuerzos de toda una sociedad en la búsqueda de la equidad, el equilibrio social y elimine gradualmente los factores de exclusión existentes.

 

La Universidad de Bologna y la Fundación Bologna Mendoza está  plenamente comprometida con esta iniciativa junto a distintas Instituciones académicas, universitarias y culturales, provinciales, nacionales, latinoamericanas y europeas.

Somos conscientes que  Bologna en el tema de la escuela y de la Educación Inclusiva ha hecho escuela en Italia y en Europa.

Y ahora esta colaboración con países latinoamericanos, en particular con la Argentina da a la Universidad de Bologna un punto de referencia para toda su política académica y también, muy especialmente sobre este tema de la inclusión educativa y social.

Afrontamos hoy un tema importantísimo, siempre ha sido así, pero hoy este tema se carga de nuevas valencias…países que emigran, países excluidos, nuevas formas de marginación.

Ahora se necesita encontrar frente a nuevos problemas, nuevas soluciones, por lo tanto nuevos paradigmas culturales, y  quien si no aquellos que enseñan educación, aquellos que tienen como tarea primaria aquella de la investigación acción y la didáctica. Quienes sino nosotros, los docentes, que tenemos que hacernos  cargo de esta situación.

Esperamos que de este Encuentro Internacional y Primer Congreso Latinoamericano, de este intercambio de experiencias, en todos los niveles, entre docentes, estudiantes varios métodos didácticos y educativos…nazcan nuevas propuestas.

Porque este tema hoy está aún antes de aquél económico, antes de aquél político.

Tenemos que poner en el primer plano la cultura y la atención a la persona…

 

En el curso de los años pasados, en los precedentes Encuentros y Seminarios sobre Inclusión, hemos aceptado el desafío de los problemas que se nos han presentado, hemos anexado banderas y aunado esfuerzos, tratando de develar juntos los interrogantes e incógnitas de nuestras formaciones, con equilibrado orgullo de conquistas nuevas y dando respuestas a nuevos desafíos.

 

Queremos congratularnos con todos los que, viniendo de diversos países hermanos, participan de este encuentro, por lo mucho que representan y porque junto a nosotros, podrán aportar sus conocimientos y experiencias al documento que, el próximo sábado por la tarde, finalizado este Congreso, redactaremos juntos para establecer algunas líneas guía para que este proceso educativo no quede en el terreno del propósito sino que pase al terreno de los hechos.

 

 

            Este 4to Encuentro Internacional de Inclusión Educativa y Social y el 1er. Congreso Latinoamericano “La Escuela Inclusiva en el Sistema Educativo” tiene como propósito, entonces, reiterar en la agenda política, educativa y social temas reivindicativos vinculados con el derecho a una educación para todos, así como dejar planteados instrumentos prácticos que favorezcan el desarrollo de competencias para que todos los ciudadanos contribuyamos a la construcción social desde el saber, el saber hacer y el ser, como la máxima aspiración individual y social. 

 

            En consecuencia, resulta fundamental que la preocupación profesional, social y gubernamental, puesta tan profusamente en evidencia en estos años, por una innumerable secuencia de actos académicos, no sólo, no termine cuando finalizan estos encuentros, sino que siga fructificando en hechos concretos y tangibles para bien de nuestros educadores y educandos y de la sociedad en general.

 

Concluyendo, agradezco en nombre mío y de la organización de este Congreso la presencia de todos ustedes, porque estamos seguros de que este nuevo encuentro enriquecerá el camino educativo que hemos elegido y necesitamos: “…el de una verdadera inclusión educativa y social, como urgente meta a abordar en los actuales contextos políticos y sociales”.

 

Muchas Gracias

 

 

 

 

 

 

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ENCUENTRO INTERNACIONAL DE INCLUSIÓN EDUCATIVA Y SOCIAL

1ER.Congreso Latinoamericano “La Escuela Inclusiva en el Sistema Educativo

                                                             Prof. María Teresa Lucero

 

PONENCIA 2016

Educación Pública

En la conformación del sistema educativo argentino, el concepto de lo público estuvo directamente vinculado con la escuela pública creada, organizada y dirigida por el Estado, actor privilegiado que orientaba los procesos de socialización (educación pública) de pertenencia ciudadana y de integración “. Lo público expresaba el lugar de lo común, lo general, abierto, distribuido y con un objetivo preciso: la universalización.

En este marco, la educación pública se configuró sobre la base de subordinar las identidades históricas y culturales particulares al proyecto de creación de una ciudadanía nacional.

La escuela pública tenía como misión  crear un grupo que compartiera valores comunes, por encima de las particularidades. Por lo tanto, lo que hacía pública a esta escuela era su condición de espacio público para la creación de la comunidad de ciudadanos. Cuando  la visión de este Estado-Nación cambia (1970) un nuevo discurso se instala (desplaza la  idea de lo general). Ya no es, en términos de Nora Rabotnicof) sustrato fundante, garantía y sustento  normativo de las pretensiones individuales, sino que lo común, lo general, se transforma en problema a resolver. El proyecto  de educación de la ciudadanía  se debilita, porque se asienta sobre la idea de igualdad y homogeneización, en el marco de la idea de Nación. Cambia el objetivo de la escuela pública porque la autonomía individual sustituye al ciudadano y a la sociedad común (Mónica MALDONADO. 2005).

La globalización pone en crisis la soberanía del Estado-Nación y produce la fragmentación del espacio social y la pérdida de la homogeneidad cultural por parte del Estado y la escuela pública basada en la lógica de la cultura compartida, entra en grave riesgo porque para su continuación requiere de la intervención del Estado que, a través de un proyecto común de educación, contribuya a consolidar los lazos sociales para la convivencia.

Se dificulta su consideración como espacio público compartido, donde se constituyen relaciones sociales, y se buscan acuerdos más allá de las diferencias sociales, culturales, económicas que existen entre individuos y grupos.

Aparecen procesos pedagógicos heterogéneos y contrapuestos no sólo en la oposición escuelas públicas deficitarias-escuelas privadas con mejores recursos, sino también entre las mismas escuelas públicas: las de mayor prestigio acceden a superiores recursos, y atraen a mejores docentes, generando circuitos de reproducción de inequidades en desmedro de los alumnos más pobres (más vulnerables).

Se observa la existencia de segmentos o circuitos  escolares diferenciados en el sistema educativo como consecuencia de procesos de restricción del conocimiento y mecanismos de exclusión social, que producen desigualdad en el acceso y permanencia dentro del sistema y desigualdad en los procesos de distribución, apropiación y producción del conocimiento escolar.

La tendencia es la heterogeneidad de las experiencias educativas de los distintos sectores sociales. Se profundizan la segmentación y la diferenciación; la fragmentación del sistema, la exclusión o una modalidad empobrecida de inclusión de los sectores populares. Aumenta de manera alarmante el dato de niños y jóvenes que no logran permanecer en los niveles básicos del sistema de educación pública. Se naturalizan prácticas pedagógicas que hacen de la  función de la escuela una función descalificadora y expulsora de niños y jóvenes de los sectores sociales más vulnerables.

Al mismo tiempo, tanto en la sociedad como en la escuela aparece la vivencia de una relación directa entre pobreza, adolescencia, juventud, delito y sensación de peligrosidad social, habiéndose construido categorías para pensarla: excluidos socialmente, adolescentes en riesgo, riesgo socioeducativo, expulsados socialmente.

La  escuela pública ha sido sostenida con un fuerte mandato igualador y pensada como un espacio homogéneo en cuanto a acciones y sujetos, se fue alejando significativamente de las realidades del sistema educativo.

  Pero comienza a ser atravesada por efectos de políticas que instalan la desigualdad, construyendo posibilidades muy distintas para los diferentes sujetos que se incorporan a la educación. Fundamentalmente, las escuelas públicas  reciben estudiantes con un perfil social heterogéneo, más diverso, más plural. Están abiertas a todos los destinatarios. Su alto grado de heterogeneidad es acentuado por las condiciones de pobreza de muchos de los hogares de sus alumnos, cuyas  condiciones de vida dificultan el desempeño escolar y producen niveles elevados de repitencia, sobreedad y abandono.

                                                                                                              

Si bien las políticas han avanzado en la construcción de un discurso de inclusión , este discurso  guarda una distancia importante con las dinámicas escolares.  Como afirma la pedagoga argentina Guillermina Tiramonti, la enunciación política de inclusión sin la presión y construcción de dispositivos (conjunto de elementos relacionados que en su funcionamiento produce efectos de poder)que posibiliten su tramitación en las instituciones escolares genera una situación paradojal: aquellos a los que se dirigen  los discursos y políticas de inclusión deben enfrentar los mecanismos de exclusión que la escuela aún conserva.

 

Inclusión educativa y social

 

Históricamente la inclusión educativa como concepto y práctica en  contextos escolares se focaliza en sus comienzos hacia los estudiantes con discapacidad. Sin embargo, en las últimas décadas ese foco ha cambiado y se plantea un nuevo desafío: hacer las prácticas inclusivas en educación, accesibles a todas las personas y de esta manera responder a la diversidad de los sujetos en el contexto educativo, en cuanto a raza, etnicidad, lenguaje, género, nacionalidad entre otras diferencias que van más allá de la habilidad para aprender.

 Este planteamiento refuerza la idea de que la inclusión educativa se constituye en una forma de responder y abordar la diversidad en contextos educacionales. Se abre a nuevas subjetividades.

El desplazamiento del concepto de inclusión desde la educación especial a espacios relacionados con la educación general ,ha producido avances en la comprensión del fenómeno educativo contemporáneo de abordar la variabilidad que existe en el aprendizaje de los estudiantes.

Organismos Internacionales como la UNESCO (2005), explican la idea de que la inclusión educativa debe sustentarse en los Derechos Humanos. El derecho al acceso y participación en una educación de calidad es un Imperativo ya que todos los seres humanos, independientemente de su etnia, género, forma de aprendizaje deben gozar y ejercer el derecho a la educación.

 La concepción contemporánea de la educación inclusiva hace referencia a todos los estudiantes  y no solo a aquellos que se les asigna la etiqueta de necesidades educativas especiales y discapacidad, en tanto hay muchos niños y niñas, además de aquellos con discapacidad, que tienen negado el derecho a la educación.  Entonces, la inclusión  está relacionada con el acceso, la participación y logros de todos los estudiantes, con especial énfasis en aquellos que están en riesgo de ser excluidos o marginados por diferentes razones.

En este nuevo enfoque de la inclusión educativa se considera que el problema no es del niño solamente, sino también del sistema educativo y sus escuelas. El progreso de los estudiantes no depende sólo de sus características  personales sino del tipo de oportunidades y apoyos que se le brindan o no por lo que el alumno puede tener dificultades de aprendizaje y de participación en una escuela.

La preocupación de la inclusión es transformar la cultura, la organización y las prácticas educativas de las escuelas comunes para atender la diversidad de necesidades educativas de todo el alumnado que son resultado de su origen social y cultural y de sus características personales en cuanto a competencias, intereses y motivaciones.

ALGUNAS LÍNEAS PARA REFLEXIONAR Y COMENZAR A ACTUAR

Para una educación pública inclusiva necesitamos: un Estado Inclusivo, una escuela inclusiva y  prácticas docentes inclusivas

PARA ESTADO INCLUSIVO NECESITAMOS

·         Fortalecer el Estado, en  el rol de educador y articulador de un proyecto político, social, cultural y de educación, entendida como un bien común, específicamente humano. Eje fundamental: la idea de que carecer de Educación es quedar excluido de la participación social. Estar o no educado se convierte en la condición que permite el ejercicio real y efectivo de la ciudadanía democrática respecto de los derechos: como (libertad individual, de conciencia, de pensamiento, de expresión);  la participación política y el de los derechos sociales (bienestar social, salud, educación, trabajo, vivienda). La posesión o no de estos derechos determinan los niveles mínimos de una vida digna y el ser incluido o excluido de la sociedad.

·     Afianzar con la educación, la cohesión social, la comprensión mutua y la solidaridad desarrollando las competencias sociales y una cultura de la convivencia, basada en la tolerancia y en la solución pacífica de los problemas, en un contexto de creciente pluralidad de formas de vida.

·     Garantizar una educación de calidad a partir de: a) mejoramiento del sistema escolar, con inversiones suficientes; universalidad de la cobertura y capacidad de retención de estudiantes; condiciones de trabajo aceptables de los docentes; b) instituciones educativas con flexibilidad organizativa e innovadoras; implicación de las familias; que ofrezcan  las mismas condiciones para todos; eficientes en el cumplimiento de su proyecto educativo; respeto por la autonomía responsable de los docentes; c) procesos de enseñanza: adecuación de los contenidos del currículum;  calidad y cantidad de los recursos y materiales didácticos; atención a la diversidad.

·     Recuperar y profundizar, como función específica de la escuela, los  procesos de transmisión, apropiación y recreación de la cultura con ofertas de conocimientos y saberes significativos para la inclusión educativa y social

·     Reconstruir la escuela pública como un  espacio compartido,  donde se constituyen relaciones sociales y se buscan acuerdos a partir del reconocimiento de las diferencias sociales, culturales, económicas que existen entre individuos y grupo

 

·     Ofrecer diferentes propuestas educativas para diversas personas, de acuerdo con sus necesidades y las inquietudes planteadas, sus contextos de vida, sus trayectorias escolares, sus vínculos, sus contextos sociales más cercanos. Esto supone configurar recorridos educativos más flexibles, prácticas de aprendizaje colaborativas, formas curriculares más humanizadoras, conocimientos situacionales y relevantes desde el punto de vista social y cultural,  formas más democráticas de gestión institucional y la construcción de vínculos de cooperación, solidaridad y respeto con las familias

 

  • Llevar a cabo acciones firmes para la inclusión que exige transformación de la cultura, la organización y las prácticas educativas de las escuelas comunes, para atender la diversidad de necesidades educativas de todo el alumnado,  necesidades que son resultado del origen social y cultural y de las  características personales en cuanto a competencias, intereses y necesidades. Sostenemos que la inclusión está relacionada con el acceso, la participación y logros de todos los estudiantes, con especial énfasis en aquellos que tienen  el riesgo de ser excluidos o marginados por diferentes razones. “El problema no es del niño o joven solamente, sino también del sistema educativo y sus escuelas”. 

·     Promover la renovación y recreación del rol de los docentes que tenga en  cuenta su responsabilidad y misión profesional social y ética.,

·     Asumir el compromiso de trabajar con los docentes como co-diseñadores y desarrolladores de las políticas inclusivas en la escuela y en las aulas y no como meros implementadores del cambio curricular.

·         Proponer la construcción  del curriculum relacionada con la política educativa como una de las principales fuentes de la democratización de las oportunidades de formación y educación.

·         Trabajar, desde la política educativa,  el curriculum  como un proyecto socio-político y cultural que contiene  conocimientos, valores, creencias, costumbres y hábitos  que conforman una propuesta político-educativa, que se concretiza en las relaciones sociales cotidianas en la escuela.

·         Implementar políticas de formación que permitan al docente, generar en las escuelas de los sectores sociales más vulnerables, estrategias superadoras de la realidad educativa y social, a partir de la articulación entre la cultura experiencial de los estudiantes, con el mundo de los saberes legitimados para aprender en la escuela.

·     Proveer herramientas para el desarrollo de la práctica docente en estos contextos especialmente críticos, promoviendo el desarrollo de habilidades de vinculación con las nuevas configuraciones subjetivas, sociales y culturales que encontramos en nuestra provincia.

·     Organizar en las instituciones, espacios de discusión y reflexión, para compartir experiencias y analizar los problemas comunes que los docentes encuentran en el desarrollo de sus tareas cotidianas.

·         Necesidad de organizar un debate amplio sobre los nuevos paradigmas educativos, que reemplazarán a los paradigmas vigentes, que han demostrado su ineficacia para abordar nuevas realidades en un mundo globalizado y con nuevas tecnologías. En este sentido, será necesario que los docentes se impliquen en el nuevo   contexto de expansión de conocimientos tanto científicos como humanísticos. 

 

·         Fortalecer políticas educativas que hacen efectivo el derecho a la educación, participación y la igualdad de oportunidades para todos los niños, jóvenes y adultos, independientemente de sus características personales, sociales o culturales.

·         Priorizar  la inclusión educativa y social, desde una perspectiva de largo plazo, dentro de las políticas gubernamentales, como una política social clave y como un instrumento fundamental para mitigar la desintegración social y cultural.

 

La escuela inclusiva

Ø  Tiene el Convencimiento de avanzar hacia una concepción inclusiva de la educación como condición para una implicación seria y plena en un proyecto.

Ø  Hace del trabajo colaborativo el instrumento metodológico habitual para generar conocimiento que sirva de forma eficaz para responder a las diferentes necesidades del alumnado.

Ø  Entiende la heterogeneidad presente en las aulas como oportunidades para diversificar la respuesta. Reconoce y valora las diferencias presentes en el alumnado.

Ø  Tiene una estructura flexible, capaz de adaptarse a las características y necesidades de los alumnos y el profesorado y una organización interna que priorice la colaboración entre los docentes.

Ø  Mejora la autoestima del profesor y del alumno.

Ø  Diseña y promueve planes de actualización y perfeccionamiento docente.

Ø  Promueve la reflexión compartida y la negociación del profesorado. Ofrece diferentes propuestas  educativas para diversos sujetos, de acuerdo con sus necesidades y las inquietudes planteadas, sus contextos de vida, sus trayectorias escolares, sus vínculos, sus contextos sociales más cercanos.

Desde la práctica docente

  • Comprender el concepto de inclusión, para construir espacios de posibilidades distintos, y no reforzar las debilidades de los grupos más expuestos al fracaso educativo y social.

·         Tener en cuenta que la inclusión está relacionada con el acceso, la participación y logros de todos los estudiantes, con especial énfasis en aquellos que tienen  el riesgo de ser excluídos o marginados por diferentes razones.

  • Considerar que en el nuevo enfoque de la inclusión educativa el  problema no es del estudiante solamente, sino también del sistema educativo y de sus escuelas. Su progreso  no depende solo de sus características personales, sino del tipo de oportunidades y poyos que se le brindan.
  • Atender la diversidad de necesidades educativas de todos los alumnos, necesidades que son resultado de sus características personales y de su origen social y cultural.

 

  • La diversidad no es un problema a resolver, sino una riqueza para apoyar el aprendizaje de todos y fortalecer la propia práctica.

·         Ofrecer diferentes propuestas para diversos sujetos

 

  • Hacer el análisis del contexto social, cultural y político que permite la exclusión.

 

·         Trabajar respetando los saberes de los estudiantes de diversos sectores sociales y tratar de integrarlos en síntesis culturales orientadas a superar la marginalidad educativa y social. Al reconocer las diversas conformaciones culturales de los alumnos, aceptamos su derecho a la identidad, pero sin renunciar a la creación de ciudadanía como ámbito de participación solidaria que promueva la vida en común y la cohesión social.

·         Búsqueda de modos más apropiados de enseñanza y aprendizaje, con la responsabilidad moral de priorizar aquellos alumnos en riesgo de ser marginados o excluidos de la escuela. Estamos ante el desafío de desarrollar una buena enseñanza.

·         Desarrollar una Buena enseñanza en un doble sentido: en sentido moral y en sentido epistemológico. En sentido moral: nos pone frente a una pregunta : qué acciones docentes pueden justificarse  basándose en principios morales y son capaces de provocar acciones de principio en los estudiantes . En el sentido epistemológico es preguntar si lo que se enseña es racionalmente justificable y en última instancia digno de que el estudiante lo conozca, lo crea o lo entienda (Litwin).

 

Para una Educación inclusiva, necesitamos una escuela inclusiva y un Estado comprometido con políticas públicas de inclusión educativa y social.

 

 

 

             

BIBLIOGRAFIA

Fernstermacher, G. (1989). Métodos de investigación sobre la enseñanza. En Wittrock, M (compilador). La investigación de la enseñanza II: Métodos cualitativos y de observación. Barcelona. Paidós.

Litwin, E. (1998). La investigación en un debate contemporáneo. En Baquero, R y colab. Debates constructivistas. Bs. As. Aiqué.

Davini, Cristina (1995). La formación docente en cuestión: política y pedagogía. Bs. As. Paidós.

UNESCO. OIE (2008). Conclusiones y recomendaciones de la 48ª. Sesión de la Conferencia Internacional de Educación. Ginebra.  (http://www.unesco. org)

 

 

 

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